En este tutorial se supone que ya hemos configurado nuestro servidor de control de versiones así como el tunel ssh con el cual aseguraremos las transferencias, pero si no es el caso seguid los tres tutoriales siguientes para configurar todo lo que hace falta:
Una vez puestos en situación nos pondremos manos a la obra:
- Entraremos en la máquina en la que se encuentra nuestro servidor SVN y crearemos en nuestro repositorio un nuevo proyecto:
svnadmin create nombre_proyecto. - Volveremos a nuestra máquina local y haremos una descarga del directorio vacío y subversionizado:
svn checkout svn+tunel_ssh://direccion_subversion/repositorio/nombre_proyecto - Ya tenemos un directorio que se sincroniza con nuestro SVN, pero está vacio. Nosotros lo que queremos es tener una aplicación RoR, lo que hacemos es lo siguiente:
rails -d "nuestra base de datos" nombre_proyecto -c(OJO, es fundamental esta última opción). - Por último hacemos un commit para tener el esqueleto del proyecto en el servidor:
svn commit -m "tu mensaje"
Con esto ya estaría todo, podemos hacer los commits y updates que queramos. Eso sí, es muy importante que cada vez que hagamos una acción con Rails, usemos la opción -c, porque de lo contrario los cambios no se incluirían y al hacer commits la información no se actualizaría en el servidor.
Espero que esto os haga la vida más fácil a la hora de desarrollar con Ruby on Rails.

